Hay problemas técnicos. Haga clic aquí para poder leer la entrada. Gracias
Showing posts with label Filosofía retorcida. Show all posts
Showing posts with label Filosofía retorcida. Show all posts

24.8.08

El problema de mentir es que una mentira lleva a otra, a menos de que estemos dispuestos a pagar el precio. Siempre y cuando la mentira no sea piadosa (como ocurre casi siempre entre quienes no somos cínicos y/o trabajamos como políticos), ese precio se percibe en grados centígrados sobre la superficie de las mejillas y litros de sangre congestionada debajo de esa superficie.

Ahora bien, como la magnitud del sonrojo no se puede medir, tampoco se puede predecir. Entre quienes somos pesimistas, esto tiene como consecuencia que asumimos que después del sonrojo se acabará el mundo. Por eso decidimos, como dicen las abuelas, estar descoloridos toda la vida. Nuestra incapacidad para calcular el sonrojo hace que el día que debemos pasar colorados nos parezca —erróneamente— insufrible.

Hay que aclarar que esto no se supera mediante la experiencia. En una que otra ocasión, un pesimista x supera sus taras cognitivas y experimenta que efectivamente es mejor estar colorado un día que descolorido toda la vida. En concreto, se da cuenta de que hay vida después del temido sonrojo. Pero eso no garantiza que las taras de x desaparezcan. En la siguiente ocasión, por lo tanto, es posible que el sujeto x cometa el error de sobreestimar el bochorno.

El problema de andar descolorido toda la vida es que la palidez genera angustia. No en vano las abuelas, en su sabiduría infinita, nos llenan de caldos y aguas aromáticas con el objetivo de que recuperemos el color en el rostro. Pero si el mundo fuera un lugar feliz sería porque la angustia se curara con agüita de valeriana. Evidentemente el mundo no es un buen lugar, lo que demuestra que el agua de valeriana no cura la angustia.

Desconozco una cura para la angustia. Por eso, creo que es posible que no tenga cura. Mi problema es que no sé como vivir con ella, y que sé que viviría mejor sin ella. De lo anterior, concluyo que si no fuera pesimista viviría mejor.

Pero no encuentro motivos para no ser pesimista.

23.3.08

TEORÍA FUNDAMENTAL DE LA ALTERNOTONTEZ
Con la colaboración de Eduardo Palma.


AXIOMA 1: Alternatonto es toda aquella persona que quiere destacarse por su individualidad y cree que lo va a lograr actuando tontamente.

Corolario 1: La alternotontez no es una cuestión de hábitos sino de actitudes: lo que define al alternatonto no es su concurrencia a ciertos bares ni su inclinación por ciertas tiendas de ropa (por más que haya bares y tiendas de ropa que sean imanes de alternatontos), sino su actitud ante todo lo que lo haga, en su concepto, diferenciarse.

Demostración: Si la alternotontez se definiera por la simple inclinación hacia algo o alguien, los alternatontos no cambiarían constantemente de gustos, de bares o de tiendas de ropa —en definitiva, de inclinaciones— sin dejar de serlo. Este hecho muestra que parte de la esencia de la alternotontez es el cambio errático y constante (como se demostrará más adelante), y esa conclusión demuestra que es falso que los lugares o los hábitos sean los que hacen alternatontas a las personas.

AXIOMA II: El afán fundamental de los alternatontos radica en ser diferentes a cualquier precio.

Corolario 2: Dadas las actuales tendencias de las artes visuales es prácticamente imposible distinguir a un alternatonto de un alternativo a simple vista. Pero, dado que un alternatonto es una persona que requiere a cualquier precio reafirmarse en su individualidad, su diferencia fundamental con un alternativo radica en que para el segundo parecer diferente es una consecuencia de serlo, mientras que para el primero ser diferente es una consecuencia de parecerlo.

Corolario 3: El cambio errático y constante que se observa en los alternatontos —del que ya se habló arriba— también es consecuencia de su maquiavélica pulsión por ser diferentes. Este cambio sólo se mueve por la fuerza que produce su afán fundamental (AX. II), lo cual no impide —y de hecho casi siempre favorece— el hecho de que los alternatontos actúen de formas contradictorias.

TEOREMA ÚNICO:
Los alternatontos tienden a la estupidez y a la incoherencia.
Demostración: Dado que los cambios en las tendencias están determinados por dinámicas de mercado, la incompatibilidad entre tendencias no es algo que no pueda ocurrir. De hecho, ocurre con
frecuencia. Y como su pulsión por ser diferentes los pone en cierta relación con las tendencias de la moda y los obliga a moverse de acuerdo con ellas, ellos tampoco escapan de la estupidez y la incoherencia. Así mismo, actuar con sensatez y dignidad por momentos es una costumbre mayoritaria, y dado que los alternatontos buscan ser diferentes a cualquier precio (AX. II), la estupidez de los actos con los que se diferencian es aceptada —e incluso disfrutada— por ellos.

PD: Si se emputó, vaya a un espejo y madree.